Patio interior al anochecer con bañera exenta de cobre, suelo damero en blanco y negro y un cítrico en maceta

Casita del Guardés

El Puerto de Santa María, CádizResidencial

Aquí la piedra mandaba. Solo hubo que escucharla: dejar los muros respirar bajo la cal, tender el damero como un tablero antiguo y sacar el baño al patio, donde el agua y el naranjo se llevan bien desde siempre. Cada pieza —el tapiz, el escritorio, la bañera de cobre— llegó con su propia historia aprendida.