
Sancti Petri
En la costa la luz manda, y aquí se le deja sitio: travertino claro, lino lavado, fibras africanas colgando sobre la mesa. Las sillas verdes ponen el acento; el jardín y la piscina hacen el resto. Una casa para vivir descalzo.









En la costa la luz manda, y aquí se le deja sitio: travertino claro, lino lavado, fibras africanas colgando sobre la mesa. Las sillas verdes ponen el acento; el jardín y la piscina hacen el resto. Una casa para vivir descalzo.







